SOLUCION VS BENEFICIOS

En la última lección, abordamos el problema que enfrenta tu cliente y cómo tu solución espera darle respuesta. Recordemos que el problema identificado es una situación en la vida del cliente que no está funcionando tan bien como debería, o un deseo que aún no se ha cumplido.

Has desarrollado algunas hipótesis prometedoras sobre este problema. El siguiente paso es interactuar con tus clientes para confirmar o refinar estas hipótesis. Es crucial perfeccionar tu solución, ya que tu meta es lanzar al mercado un producto o servicio que satisfaga eficazmente las necesidades de tus clientes. Para esto, es importante diferenciar entre los beneficios que tu solución aporta y las características que la componen.

 


SEPARAR LOS BENEFICIOS DE LAS CARACTERÍSTICAS DE LA SOLUCIÓN:

 

La solución y el beneficio ayudan a describir lo que su cliente le está comprando. Son dos caras de una misma cosa; uno no puede existir sin el otro.

Tu solución es lo que estás ofreciendo para abordar el problema de tu cliente. Es la cosa concreta en sí misma, el elemento que vería enumerado en un recibo o factura. Un sombrero, una taza de café, una aplicación, un masaje, servicios de consultoría. También incluye los diversos componentes, o características, de lo que incluye esa solución.

 

Mientras que la solución describe lo que su cliente está comprando, el beneficio explica por qué su solución es importante para su cliente. El beneficio describe cómo su producto o servicio resuelve el problema de su cliente, lo hace sentir o mejora su bienestar.

 

Por lo general, el beneficio no es un atributo físico, es intangible. Los Beneficios tienden a satisfacer una necesidad emocional del cliente. Deténgase un momento y piense en el beneficio emocional directo o implícito de los productos y servicios. He aquí algunos ejemplos: “Tranquilidad”; “Estás en buenas manos”; “La aventura empieza aquí”. Los beneficios tienden a estimular la demanda o el interés.

 

 

Cierre los ojos y piense en el último anuncio de automóviles que haya visto. Un auto conduciendo por una hermosa carretera costera. Un paisaje y una música inspiradores. Una imagen de aventura, alegría y éxito: el beneficio implícito de poseer ese coche.

Ahora, imagine que entra en un concesionario para ver ese mismo auto. La lista de precio está pegada en el parabrisas y enumera todas las características (solución) que incluye el vehículo.

 

 

Los beneficios tienden a satisfacer una necesidad emocional del cliente. Deténgase un momento y piense en el beneficio emocional directo o implícito de los productos y servicios.

 

A continuación complete el Ejercicio 3.3 y 3.4 de su Diario del Emprendedor.