Los emprendedores crean y lideran emprendimientos con una visión amplia de cómo debería ser el mundo y cómo su emprendimiento busca contribuir a ese cambio. Para muchos empresarios, esta visión es el inexorable progreso ascendente de la humanidad a través del ingenio. Creemos que Dios reconciliará todas las cosas consigo mismo y restaurará su reino en la tierra; sin embargo, nuestro papel no es lograr esta restauración sino practicarla y señalarla.
Jon Tyson presenta las ideas centrales del evangelio de 4 partes: creación, caída, redención y restauración, y nos muestra cómo nuestro llamado como creadores y empresarios encaja profundamente en la historia de la obra de Dios en el mundo. Jon nos presenta un desafío aleccionador: en lugar de salir y pensar que vamos a arreglar todo con arrogancia, debemos comenzar preguntándonos “¿Cuál es la cultura de mi propio corazón?”
Medita profundamente al respecto y responde las preguntas de los ejercicios 3.1 y 3.2 del Diario del Emprendedor.